jueves, 25 de abril de 2013

Prácticas en Planesga


Planesga es una consultoría especializada en evaluación ambiental de procesos territoriales, gestión del territorio y sistemas de información. Se trata de una iniciativa empresarial que parte del grupo de Evaluación Ambiental Estratégica de la Universidad de Vigo.

Uno de los aspectos más innovadores de esta empresa es el desarrollo de una metodología propia para la Evaluación Ambiental Estratégica (evaluación de Planes y Programas), regulada por la Directiva 2001/42/CE y posterior transposición al ordenamiento jurídico español mediante la Ley 9/2006, del 28 de abril, sobre evaluación de los efectos de determinados planes y programas en el ambiente. Gran parte de su actividad se centra en el asesoramiento a las Administraciones Públicas, implementando y desarrollando actividades derivadas del proceso de Evaluación Ambiental Estratégica.

Nuestra compañera Elisia Da Cruz en Planesga

En este ámbito se van a centrar mis prácticas y para ello he comenzado a realizar una revisión de los distintos planes y programas sometidos a Evaluación Ambiental Estratégica (EAE) que se han tramitado o están siendo tramitados por la Xunta de Galicia.

Una vez terminada esta revisión, mis tareas se centrarán en estudiar la participación pública en los distintos procesos de EAE, tratando de realizar un análisis comparativo a distintas escalas.

Elisia Da Cruz

miércoles, 24 de abril de 2013

Prácticas en la Asociación Provincial de Empresas Medioambientales

La primera práctica que presentamos es la realizada en APROEMA, la Asociación Provincial de Empresas Medioambientales. Esta asociación surgió en 1999 como iniciativa de un grupo de empresarios del sector ambiental, en un primer momento de ámbito provincial (Pontevedra), y posteriormente en 2001 ampliándose a toda la Comunidad Autónoma Gallega debido a las necesidades del sector y la sociedad. El propósito de APROEMA es "coordinar, defender, asesorar y representar los legítimos derechos de sus asociados, como un foro de debate abierto en defensa del medio ambiente".

Junta directiva de APROEMA, entre los que se encuentra María Jesús Pérez Vázquez. Fuente APROEMA.

Mi labor aquí es realizar un proyecto sobre la situación de los vertederos de residuos no peligrosos e inertes en España. Entre mis funciones se encuentran el análisis de las normativas de cada Comunidad en esta materia y su grado de cumplimiento; la identificación de los requisitos de aceptación de residuos en los diferentes vertederos, según sus autorizaciones y según sus ofertas; o el análisis del efecto de las tasas públicas de vertido. Para este trabajo cuento con la ayuda de María Jesús Pérez Vázquez, actual secretaria de la junta directiva de APROEMA y profesora del MGDS.

Ricardo Otero Magán

lunes, 22 de abril de 2013

Las prácticas de los alumnos del MGDS

El Máster en Gestión del Desarrollo Sostenible llega a su última etapa, el periodo de prácticas. La última semana de marzo y antes de comenzar semana santa, acabamos con las clases teóricas, y desde el primero de abril la promoción del 2012-2013 empezamos a aplicar nuestros conocimientos en empresas reales. Al mismo tiempo debemos realizar un Trabajo Fin de Máster que profundice en algún tema tratado en el MGDS y que será presentado a mediados de julio.

Algunas de las organizaciones donde se realizan las prácticas son la consultoría Valora Consultores, la Asociación Provincial de Empresas Medioambientales Aproema, el Parque Nacional Marítimo Terreste de las Islas Atlánticas, la empresa Alcoa en San Cibrán, los puertos de Marín y Vigo, la Oficina de Medioambiente de la Universidad de Vigo, la consultoría de responsabilidad social corporativa Adaptarse Soluciones, la zona franca de Vigo, el grupo Aduanero Integrado GADI o varias empresas de gestión de residuos como Revierta o Samper Refeinsa. A lo largo de las próximas semanas los propios alumnos irán presentando sus prácticas para así dar a conocer las labores que desempeñan en materia de medio ambiente.

martes, 9 de abril de 2013

Energía hidáulica, por Luis Pertierra, Ismael Pazo y Marcelino González

Las últimas sesiones del MGDS de la promoción 2012 - 2013 fueron dedicadas a hablar sobre Energía Hidráulica. Los ponentes Luis Pertierra Fernández, Ismael Pazo y Marcelino Gónzalez de Gas Natural Fenosa nos hablaron sobre explotación de centrales, auscultación de presas y el trámite concesional.

Luis Pertierra Fernández trabaja en la Operación Centralizada de la unidad de Hidráulica de GNF y se ha encargado de darnos una visión general sobre la explotación de Centrales Hidráulicas y su entorno. Para empezar debemos ubicar la energía hidráulica en el sistema eléctrico español, información que en parte ya aprendimos en la sesión del mercado eléctrico impartido por Antonio Canoyra y Javier Pobes. Una central hidráulica aporta una potencia media - alta (50 -300 MW), menor que las centrales nucleares o térmicas pero mayor que la energía eólica, y tiene una característica clave, la mayor flexibilidad operativa de todo el sistema. La energía hidráulica puede generarse en cualquier momento, cuando la demanda lo requiera, y dejar de producir y acumular recurso (agua embalsada) si no se necesita producción eléctrica. Incluso en una situación de apagón general de la red las centrales hidráulicas actuarían para reiniciar el sistema generando y aportando la electricidad necesaria para el arranque del resto de centrales.

De izquierda a derecha, Luis Pertierra e Ismael Pazo
El funcionamiento básico de una central hidráulica es bastante sencillo y se fundamenta en transformar la energía mecánica producida por el agua en movimiento en energía eléctrica. De forma general el agua del río se almacena en un embalse, aunque para pequeñas centrales se puede usar presas de pocos metros que aprovechan sencillamente la propia fuerza del agua en el río, casi sin modificación. El agua gracias a la diferencia de altura desde el embalse hasta el pie de la presa adquiere mayor energía y así se canaliza para que pase por una turbina. A continuación el agua vuelve al río, a su cauce normal. La instalación compuesta por la turbina y el generador es la central hidráulica y donde se transforma la energía. La turbina se pone en movimiento por la fuerza del agua y traspasa este movimiento al generador, que produce la energía eléctrica.

En la exposición aprendimos a diferenciar entre la central fluyente, a pie de presa, presa con derivación, minicentral o centrales reversibles, así como los parámetros básicos (nivel máximo normal, nivel de avenida, volumen de laminación...), los tipos de presas (de gravedad, aligeradas, con arco y de materiales sueltos), las conducciones hidráulicas, los órganos de cierre como las compuertas y válvulas y los métodos de restitución del agua al río. Sobre turbinas y generadores vimos la ingeniería básica.

Para explicar qué es la auscultación de presas hemos tenido a Ismael Pazo García, de la unidad de Auscultación y Mantenimiento de Infraestructuras Hidráulicas de GNF. Esta actividad es la vigilancia de las instalaciones del embalse y la presa. Las infraestructuras de este calibre son delicadas por su gran tamaño, el largo periodo de vida y el riesgo que entraña para la población humana y el medio ambiente cualquier problema. Por ello es importante y obligatorio por ley realizar análisis continuos de las condiciones cotidianas y extraordinarias. El objetivo principal es la seguridad, por lo que se debe vigilar e interpretar datos, detectar las posibles anomalías y actuar si es necesario. Las principales magnitudes a observar son el nivel del embalse, los caudales de filtración y drenaje, las precipitaciones, los desplazamientos y deformaciones en la presa o la temperatura entre otras; mientras que los elementos de análisis y vigilancia empleados son las fotografías y las vistas de inspección detalladas.

El último ponente del curso 2012-2013 del MGDS ha sido Marcelino González Brea, del departamento del Optimización, Control Técnico y Concesiones de la unidad de Hidráulica de GNF. De una manera muy cerca Marcelino González nos ha expuesto como es el trámite concesional de las centrales hidráulicas. Dos conceptos clave son el salto de la presa (la altura medida en metros) y el caudal del río, pues de ellos dependerá la cantidad de energía obtenida y el impacto de las instalaciones sobre el medio. Así estas características de una presa y central hidráulica deben ser definidas para pedir la concesión. Es importante saber que el río es de dominio público, por lo que solamente se puede conceder el permiso de explotar una parte para un determinado periodo de tiempo, nunca se puede conceder la propiedad. La autoridad competente para otorgar este permiso suele ser la Oficina de Planificación Hidrológica, que debe comprobar "la adecuación del uso del agua solicitada a lo previsto en el Plan Hidrológico de Cuenca dentro del Plan Hidrológico Nacional". Al tratar con un bien tan básico y con múltiples usos como es el agua, una central siempre va a estar compartiendo su materia prima con otras necesidades prioritarias como la alimentación o la agricultura, pero también con las actividades recreativas por ejemplo.

Además de conseguir la aceptación de la Oficina de Planificación es obligatorio conseguir una gran cantidad de licencias frente a organismos públicos o empresas privadas como autorizaciones ambientales, de obras, de apertura, de actividad, inclusión en el mercado eléctrico, autorización y punto de enganche a la línea eléctrica... El proceso puede llevar entorno a 2 años y pasa por una fase obligatoria de "competencia de proyectos" donde otros organismos y empresas diferentes al solicitante de la concesión pueden proponer proyectos y ofertas competidoras. Una vez obtenida la concesión la Oficina de Planificación también debe aprobar el proyecto constructivo. Como hemos visto conseguir una concesión de explotación de un central hidráulica es un tema complejo y largo, donde intervienen muchos factores, distintos organismos y empresas.

miércoles, 3 de abril de 2013

Análisis del Ciclo de Vida, Ecoetiquetado y Ecodiseño, por José Fernández Alcalá

Las últimas clases sobre el módulo de Gestión Ambiental de la Empresa impartidas antes de semana santa corrieron a cargo de José María Fernández Alcalá de la Sociedad Pública de Gestión Ambiental del País Vasco (IHOBE), quien nos habló sobre Análisis del Ciclo de Vida, Ecoetiquetado, Ecodiseño y Compra Pública Verde.

José Fernández Alcalá con alumnos del MGDS

El Análisis de Ciclo de Vida, ACV, es un concepto realmente interesante pero bastante complejo. El objetivo es analizar los aspectos e impactos medioambientales asociados a todas las fases de vida de un producto, servicio o actividad: extracción de materias primas y energía, producción en fábrica, distribución y venta, uso o utilización, reciclaje, sistema de fin de vida y residuo o eliminación total; lo que cotidianamente llamaríamos “de la cuna a la tumba”. Aunque hay que decir que no siempre se lleva a cabo el estudio completo, se puede considerar sólo determinadas fases de la vida del producto. Es muy común el análisis desde la obtención de materiales hasta finalizar la producción, “de la cuna a la puerta”. Un caso concreto de Análisis de Ciclo de Vida es la Huella de Carbono, que estudia el impacto ambiental de un producto exclusivamente sobre un aspecto ambiental, el cambio climático (emisiones de CO2), habitualmente de la cuna a la puerta. El ACV es un análisis complejo por la dificultad que entraña conocer todos los procesos por los que ha pasado un producto. Para una empresa que se encarga de la fabricación y recibe materiales de distintas partes de mundo es complicado saber con exactitud cuál ha sido el método de extracción de la materia prima o los posteriores procesos de transformación sufridos.

Para realizar el ACV debemos seguir una metodología específica que nos ayuda a agrupar una gran cantidad de datos. Primero es necesario definir los objetivos y el alcance del ACV, hasta qué nivel de profundidad queremos llegar, y a continuación viene la fase más costosa, el Análisis de Inventario, donde se determinan las entradas (materias primas y energía) y las salidas (productos, subproductos, residuos…) de los procesos que ha sufrido el producto en todas sus fases. Existen unas bases de datos de metodología e inventarios donde podemos encontrar mucha de esta información, sin embargo siempre que no haya datos disponibles, o para hacer un estudio más realista, es necesario mucho trabajo de recolección de información. La siguiente fase, Evaluación del impacto del Ciclo de Vida, determina cómo afectan las entradas y salidas a los distintos aspectos ambientales como el cambio climático, la capa de ozono o la lluvia ácida, es decir, que impacto generan en el medio ambiente. Finalmente se pondera toda la información para obtener un único dato que se pueda interpretar y comparar.

De Ecoetiquetado hemos recordado algunos de los conceptos vistos con Antonio Chamorro en su clase de marketing ecológico y analizado las distintas categorías de Ecoetiquetas (I, II, III) y sus significados. Cuando vemos una etiqueta debemos saber que no todas representan una mejora ambiental, que a veces se producen engaños o confusiones por la similitud de imágenes y que es necesario saber de dónde viene, quien la otorga. A pesar de sus problemas, el Ecoetiquetado es un buen método para transmitir información medioambiental al consumidor final de forma que pueda tener seguridad sobre las características del producto o servicio y así decidir su compra con mayor confianza. La Compra Pública Verde, CPV, es otra herramienta de la que hemos hablado para fomentar en consumo de bienes y servicios ambientalmente respetuosos. Como también vimos en la clase de José Pernas de Legislación Ambiental, con la CPV las Administraciones adquieren el compromiso de introducir criterios ambientales además de económicos en sus procesos de compra.

El Ecodiseño ha sido otro concepto nuevo que aprendimos. Si pensamos en gran escala, en la sociedad en su conjunto, para realizar una perfecta gestión ambiental lo principal es empezar por incluir los aspectos mediaombientales en el diseño de producto, hacerlo desde un principio fácilmente reutilizable y reciclable. Un dato básico es que el 80% de los impactos ambientales de los productos se determinan durante la fase de diseño de los mismos. Así ha surgido el Ecodiseño, que a la hora de diseñar cualquier bien o servicio se fija en todas las fases de ciclo de vida para analizar dónde se pueden reducir consumos y desperdicios, reutilizar materiales, facilitar arreglos o incorporación de mejoras tecnológicas... Se trata de incluir los aspectos ambientales como un factor más de diseño, junto a la estética, funcionalidad, costes económicos o calidad entre otros.

José María Fernández Alcalá es Ingeniero Industrial por la Universidad del País Vasco y actualmente trabaja en el IHOBE como responsable de proyectos medioambientales (ecodiseño, mejora ambiental de productos industriales y construcción sostenible), responsable de proyectos informáticos (internet y aplicaciones de gestión) y coordinador de proyectos en las áreas de producto y sistemas de información. Compaginado su trabajo Fernández Alcalá es profesor en diferentes másteres y postgrados relacionados con la mejora ambiental o el diseño industrial, a la vez que ha participado en multitud de congresos y jornadas de formación en temáticas ambientales.